Tratamientos

Cirugía nasal

Rinoplastia

Una nariz grande, aguileña, desviada, con caballete pronunciado, de punta gruesa o con desviación del tabique nasal, es subsidiaria de ser intervenida quirúrgicamente para darle una forma más estética y más funcional.

Dicha intervención se denomina rinoplastia y consiste en la remodelación de la nariz para darle un aspecto más armónico y acorde con la fisonomía de cada paciente. La intervención de rinoplastia se puede realizar en cualquier persona adulta con ación de la morfología natural de la nariz, o en personas con problemas respiratorios debidos a traumatismos o desviaciones del tabique o también en personas que presenten ambos supuestos, es decir, estético y funcional.

Por tanto una nariz no solamente se interviene quirúrgicamente basándose en motivos estéticos, también existen motivos reparadores. La desviación nasal ocurrida después de un traumatismo importante puede ser una secuela incómoda tanto por la obstrucción respiratoria como por la deformidad estética. Gracias a la cirugía plástica, estas aciones nasales postraumáticas se pueden corregir de una forma satisfactoria, mejorando la deformidad nasal existente y la funcionalidad del órgano. Cuando se realiza una intervención de rinoplastia es preciso tener en cuenta ambos criterios el estético y el funcional. La intervención de rinoplastia se puede realizar con A. General o A. Local y Sedación según los casos y puede durar alrededor de 1 hora o 1 hora y media. La incisión se suele efectuar a través de los orificios nasales lo que no deja cicatrices externas.

Tras la cirugía se deja un taponamiento nasal que se retira al cabo de un tiempo variable según los casos y una férula en el dorso nasal que se quita a los 7 o 9 días.

En general esta cirugía es muy satisfactoria, pero debido a la variabilidad de las características personales, se debe individualizar cada caso y estudiar cuidadosamente la indicación, la técnica y la actitud terapéutica en cada paciente.

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