Tratamientos

Lifting facial

Ritidectomia

A medida que las personas envejecen, el efecto de la gravedad, de la exposición solar y del estrés diario producen en la cara determinados signos de envejecimiento. Los pliegues entre la boca y la nariz se acentúan, el borde mandibular pierde definición y aumenta la flacidez del rostro. Los mejores candidatos para un lifting son aquellos hombres o mujeres en los que la piel ha empezado a descolgarse pero sigue manteniendo un buen grado de elasticidad. Un lifting no tiene por qué rejuvenecer un determinado número de años pero sí conseguirá devolver un mejor aspecto y una apariencia más joven.

Un lifting puede ser realizado bajo A. Local y Sedación o bajo A. General. Dependiendo de la anestesia y la extensión del lifting es posible que necesite un ingreso de 1 o 2 días o a veces puede realizarse de forma ambulatoria. Las incisiones varían para cada caso según las zonas de la cara que se traten, que se precise o no cirugía del cuello y que se requieran técnicas complementarias tales como Blefaroplastia u otras. La duración de la intervención varía igualmente según la extensión de cada caso. La intervención consiste básicamente en “tensar” las capas musculares y la piel retirando el tejido sobrante. El postoperatorio no suele ser doloroso y es normal que se sienta la piel de la cara algo “acorchada”, cuando ocurre esta sensación es transitoria y desaparece al cabo de unas semanas, también puede haber inflamación y aparecer moratones durante los primeros días. La mayoría de los pacientes realizan vida normal en unas 3-4 semanas. El lifting como otros procedimientos debe ser individualizado para cada caso consiguiéndose diferentes resultados según las condiciones generales y la piel de cada paciente.

Diseño web :: ticmedia.es